Entrevista

USB: a estas alturas no sabemos la escala de sueldos en universidades

14 septiembre, 2018 | 12:00 am

La mayoría no resiste el sistema en nuestra institución. Asegura Enrique Planchart

– ¿Cómo se preparan para el nuevo año?
– Estamos en una situación de mucha incertidumbre a estas alturas y no tenemos todavía los estudiantes que han sido asignados por el Sistema Nacional de Ingresos a las universidades.

Los estudiantes que asigna el Ministerio de Educación, la OPSU, a las distintas universidades. Fíjese que desde hace varios años, dos años el Tribunal Supremo de Justicia prohibió los exámenes de admisión en las universidades y todos los estudiantes deberían entrar por el Sistema Nacional de Ingresos.

Nosotros comenzamos el lunes, y hasta hoy jueves, no tenemos todavía información de cuáles son los estudiantes que han sido asignado a la universidad. Este es un problema.

Otro problema es que a estas alturas no sabemos cuál es la escala de sueldos de las universidades, con esta modificación del sueldo mínimo a 1.800 bolívares soberanos, a las universidades no nos han informado cuál es la escala de sueldos que va a regir en las distintas universidades. Acuérdese que cuando hablamos de autonomía universitaria, esto es un decir.

La autonomía universitaria dejó de existir hace mucho tiempo, desde que los presupuestos de las universidades que nos asignan año tras año, no alcanza ni para dos meses y a partir de dos meses, el mes de febrero la universidades dependemos de aportes adicionales que va haciendo el Ministerio a su real saber y entender, sin tomar en cuenta realmente ni las necesidades de la universidad, ni las necesidades del país, ni las necesidades de nadie, son caprichos. Y esta es la situación que vivimos.

Nosotros ahorita no podemos ni siquiera escoger nuestros propios estudiantes. Los estudiantes los asigna la OPSU a través de un sistema llamado Sistema Nacional de Ingresos, que primero, quieren una serie de requisitos, pero sabemos que no los cumplen tampoco, ni siquiera el baremo, que ellos han hecho para escoger esos estudiantes.

En vista de esto, la Universidad Simón Bolívar es una institución muy fuerte, muy, muy fuerte. Y a pesar de todo lo que hemos sufrido en estos 20 años, la universidad sigue siendo una universidad de excelencia, que está entre las mejores universidades de Latinoamérica, por todos los ranquin. ¿Cómo nos mantenemos ahí? bueno, nos mantenemos ahí por una cosa que es autogestión.

– ¿Cuándo se supone que le pasan a ustedes la cifra de estudiantes asignados a la Simón Bolívar?
– Eso lo tenían que haber pasado en julio.

– Le repito. ¿Y si no llega esa cifra?
– No podremos iniciar con ellos, pero vamos a iniciar con los estudiantes que ya están en segundo y tercer año, cuarto año y quinto año.

– ¿Cuánto es el cupo que ellos disponen allá?
– Ellos tienen un cupo de 1.800 estudiantes.

– ¿Cuánto?
– 1.800. Pero fíjese, de los estudiantes que ingresaron el año pasado, no queda ni la mitad, porque los estudiantes se han ido, porque no pueden, no resisten el sistema de la Universidad Simón Bolívar, ni de ninguna universidad nacional.

– ¿Lo que le asignó el gobierno?
– Lo que le asignó el año pasado.

– ¿El gobierno?
– No quedan, porque se han ido, porque dicen que no aguantan el sistema, no aguantan los estudios.

– ¿Cómo que no aguantan, por qué no lo aguantan?
– Porque no vio matemáticas en bachillerato, porque no vio física en bachillerato, porque no vio química, porque no vio inglés. ¿Cómo va a venir a estudiar a una universidad carrera de Ingeniería y Técnica?

– ¿Y cómo se los mandan, entonces en esas condiciones?
– Bueno, eso es lo que es inaudito, que los manden. Pero ¿Qué estamos haciendo nosotros? le repito, autogestión.

Nosotros creamos un programa que se llama MECE, Mecanismo de Empoderamiento de Capacidad Educativa. Ese programa está en línea. Cualquier estudiante de cualquier lugar de Venezuela, tiene acceso al programa y allí encuentra cómo prepararse para ingresar a la Universidad. Y tiene que hacer una serie de, no son pruebas, sino son ensayos a través de línea todo, a través de Internet.

– ¿Se han ido profesores?
– En los últimos dos años hemos tenido alrededor de 300 profesores que se han ido del país, a otras instituciones universitarias y otros institutos de investigación.

El profesor de la Universidad Simón Bolívar que se va, no se va por ahí a vender hamburguesas o hacer algo de estúpido. Se va porque obtuvo una propuesta de trabajo en otra institución y muchas veces dos instituciones de América Latina, de Colombia, de Ecuador, de Perú, de Chile o de Estados Unidos, de Europa, Australia, Japón, o de otros países, porque el profesor de la universidad es por lo general un investigador bien reconocido internacionalmente y como es reconocido, pues recibe ofertas de trabajo y por mucho que quiera a la universidad y al país, es muy difícil en la situación actual, que el profesor resista la oferta de trabajo que le hacen en una institución en donde además, le van a pagar una cantidad de dinero que en Venezuela sería imposible, imposible de obtener.

– Si la universidad iniciara el año escolar “mañana mismo”, como dicen aquí, ¿Con cuántos estudiantes ya inscritos comenzarían?
– Con 8 mil estudiantes. Pero esos son estudiantes que están en segundo, tercero, cuarto y quinto año. Porque los de primer año no sabemos dónde están, a menos que con los que estamos tratando de incluir por el programa que le mencioné, el problema es que no sabemos cuántos estudiantes podemos incluir por allí, porque eso lo que podemos, llenar los cupos que quedan vacíos, por los que envía el ministerio.

– Aquellas reuniones que ustedes tenían ¿Siguen con todos los rectores nacionales?
– Sí. La Averu, la Asociación Venezolana de Rectores.

– ¿Se reúnen con los rectores oficialistas también?
– A los oficialistas los invitamos, pero no vienen.

– Lo que se llamaba el Consejo Nacional de Universidades.
– El Consejo Nacional de Universidades sí se reúne, lo hacen esporádicamente, no con la regularidad que debían. Legalmente el Consejo Nacional de Universidades debe reunirse todos los meses, pero no es así.

– Bueno, qué otra cosa nos dice usted en este momento ¿Cómo ve su país, qué piensa, cuál es su ambición, cuál es su aspiración como venezolano?
– Mi aspiración es que esta pesadilla termine pronto y que Venezuela vuelva a ser un país pujante, poderoso, con toda la gente que tiene. Una de las cosas extraordinarias de Venezuela es su gente, la gente bien formada y la gente preparada, que en este momento está siendo despreciada.