Salud

A SU SALUD

26 enero, 2018 | 12:00 am

Yolanda Ramón V.

asusalud1999@gmail.com

@hiloterapia

 

 

SARAMPIÓN

 

Fiebre de 39º a 40º, seguida de tos, coriza y conjuntivitis, son síntomas de sarampión. “Ya con estos, la persona puede contagiar a otras”, alertó la pediatra e infectóloga Tatiana Drummont. El sarampión puede desencadenar complicaciones como neumonía bacteriana, queratitis, conjuntivitis y otitis. “No hay una enfermedad más contagiosa que el sarampión. Un paciente infectado puede llegar a contagiar de 12 a 18 personas. La cobertura requerida para el escudo de inmunización debe estar entre 83 % a 95 %”, enfatizó el internista e infectólogo Julio Castro. “La cobertura de inmunización en Venezuela es baja y por ello han reaparecido enfermedades que estaban erradicadas hace un buen tiempo, como difteria, malaria y sarampión”, subrayó el pediatra y epidemiólogo Alejandro Rísquez. El sarampión puede ser severo en adultos, siendo la neumonía la complicación más fuerte; tal como afirmó la internista e infectóloga Ana Carvajal. Las embarazadas tienen mayor riesgo de presentar enfermedad severa con evolución adversa al embarazo.

 

INCONTINENCIA URINARIA

 

“A partir de los 35 años algunas mujeres comienzan a perder orina al hacer ejercicio, estornudar, toser, saltar y todo lo que ocasione presión a nivel abdominal”, explicó la ginecobstetra Maryory Gómez. La incontinencia urinaria de esfuerzo hay que diferenciarla de otros tipos de incontinencia, como la de urgencia o necesidad de ir inmediatamente a un baño. Entre los factores de riesgo figuran: obesidad, trauma obstétrico del piso pélvico, procedimientos quirúrgicos para la cura de prolapsos y otras cirugías pélvicas, además de hábito tabáquico.

 

ICTUS

 

El accidente cerebrovascular o ictus es un conjunto de enfermedades que afectan a los vasos sanguíneos que suministran la sangre al cerebro. Este grupo de patologías, conocidas popularmente como embolias, se manifiestan súbitamente. El ictus es el equivalente a un infarto de corazón, pero en el cerebro. Se clasifican en hemorrágicos e isquémicos. Los hemorrágicos o hemorragias cerebrales se producen cuando un vaso sanguíneo se rompe. “Los isquémicos o infartos cerebrales ocurren cuando una arteria se obstruye por la presencia de un trombo o coágulo de sangre”, explicó Alfonso Espitia, presidente de la Sociedad Venezolana de Neurología.