Quinto Día Online
19 de Agosto del 2017

a su salud

A SU SALUD

A SU SALUD

Yolanda Ramón V.

asusalud1999@gmail.com

@hiloterapia

 

 

OSTEOPOROSIS

El cuerpo produce de forma regular nuevo hueso y descompone el viejo. Cuando se es joven, el cuerpo produce nuevo hueso más rápido de lo que descompone el viejo y por eso aumenta la masa ósea. La mayoría de personas alcanza la máxima masa ósea entre los 25 y los 35 años. “Cuanto mayor sea la masa ósea, más hueso tendrá el cuerpo para sustentar la salud ósea durante el resto de la vida”, explicó el endocrinólogo Bart Clarke de Clínica Mayo. El riesgo de osteoporosis aumenta con la edad. A medida que se envejece, se pierde hueso con mayor rapidez de la que el cuerpo puede producirlo. La osteoporosis se presenta cuando la producción corporal de nuevo hueso ya no puede seguir el ritmo de la descomposición del hueso viejo. Los huesos, entonces, se debilitan y pueden quebrarse con facilidad. La menopausia aumenta el riesgo de osteoporosis porque durante los primeros cinco años posteriores a la menopausia, las mujeres tienden a perder densidad ósea rápido.

 

CÁNCER

“El cáncer se puede prevenir en más de un tercio de los casos mediante hábitos saludables como: ejercicio, sana alimentación y disminución del estrés”, señaló Cono Gumina, presidente de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela. Es vital realizarse exámenes regulares para descartar cualquier alteración a tiempo. Por ejemplo, mamografías anuales y exámenes periódicos de próstata.

 

DEPRESIÓN

La depresión es el trastorno mental más frecuente y una de las principales causas de discapacidad. “Se caracteriza por la manifestación de sentimientos de tristeza, melancolía, ansiedad e incapacidad para el disfrute de los acontecimientos de la vida cotidiana”, señaló el psiquiatra Emilio Miquilena. Una persona deprimida suele estar triste, ansiosa, irritable, tiende al llanto frecuente, respuestas agresivas desproporcionadas o intranquilidad excesiva. Hay síntomas de alerta como: pérdida o ganancia de peso (en relación con disminución o aumento del apetito), insomnio, incremento del sueño, lentitud, fatiga o pérdida de la energía; sentimientos de inutilidad (autoestima baja) y de culpabilidad excesiva o inapropiada, y pensamiento girando en torno a ideas negativas: desesperanza, ruina, muerte, suicidio.