Quinto Día Online
19 de Enero del 2017

a su salud

A SU SALUD

A SU SALUD

Yolanda Ramón V.

asusalud1999@gmail.com

 

 

HASTA ENERO 2017

 

En esta Navidad vamos –cada uno de nosotros– a tomarnos un tiempo para –en la intimidad de nuestro hogar– revisar esas conductas que le suman a la oscuridad en Venezuela… La Venezuela que sí somos requiere que revisemos cómo nos conducimos en nuestra familia, en nuestro trabajo, en nuestra comunidad… La Venezuela que sí somos requiere que revisemos y cambiemos cada uno de nosotros y volvamos la mirada a Dios y a la Virgen María; ellos son los modelos de la Venezuela que sí somos y que anhelamos.

 

 

ANSIEDAD

 

“El cerebro no solo es un órgano sumamente poderoso, sino que de cierta manera, también es el centro principal de emisión de órdenes para el resto del cuerpo e influye sobre todos los distintos sistemas orgánicos. Cuando la ansiedad secuestra a este sistema central de órdenes, entonces adquiere carta abierta para causar estragos en los diferentes sistemas orgánicos y producir síntomas físicos, aunque el órgano mismo no tenga ningún problema”, indicó Filza Hussain, proveedora de atención médica para asuntos del comportamiento en clínica Mayo. Lo bueno es que los trastornos de ansiedad son controlables, no solo mediante medicamentos, también ayuda hacer deportes, practicar ejercicios respiratorios y aplicar técnicas de yoga. Puede también ser útil la terapia cognitivo conductual que enseña al cerebro a cambiar el patrón de los pensamientos.

 

 

OBESIDAD

 

“La obesidad es una enfermedad biopsicosocial”, afirmó Margarita Botero, especialista en medicina antienvejecimiento. En lo psicológico, la ansiedad, el estrés y la depresión fomentan la necesidad de comer constantemente, puesto que el cuerpo está tratando de aumentar los niveles de serotonina cerebral con la ingesta de carbohidratos. Se ingieren grandes cantidades de energía que no se consumirán y que se almacenarán en forma de grasa, y el páncreas está liberando grandes y constantes cantidades de insulina que atraparán mayores cantidades de grasas en su tejido adiposo. En el caso del estrés, se aumenta la producción de colesterol. Éste aumenta la producción de glucosa y disminuye su utilización. A su vez, incrementa la exigencia de azúcares, que generan apatía hacia cualquier actividad física.