Quinto Día Online
18 de Noviembre del 2017

Entrevista

30 años cantando y moviéndose

30 años cantando y moviéndose

Floria Márquez, la señora de bolero, cuenta su vida entre alegrías y tristezas, cuando hizo de la canción un oficio

 

Cómo ve el país y el futuro

 

 

Lorena Mastrogiacomo

 

 

Floria Márquez contó parte de su vida en una entrevista con Carlos Croes.

 

Y este fue el “Diálogo” por Televen.

 

-¿Bueno, en el caso de Floria Márquez, usted recuerda cuando cantó su primera canción?

-Exactamente la hora, la fecha, el día: 11 de febrero de 1987, hace 30 años exactamente, y la canción fue “Ahora que soy libre como antes”, en el restaurant -famosísimo en ese momento- El Parque, en Parque Central, a las 5 y media de la tarde, día de mi cumpleaños.

 

-¿Y lo celebraban ahí, en ese restaurant?

-Estaban celebrándome mi cumpleaños, unas amigas, para quitarme una tristeza muy grande que estaba pasando.

 

-¿Y esa tristeza se terminó ahí?

-Esa tristeza cambió totalmente en ese momento, a esa hora, porque de ahí aparece el momento en que le dicen a Floria Márquez, Carlos, Enrique Siso y Ligia Feo, que eran los dueños del restaurant El Parque en ese momento, ‘¿por qué tú no te quedas aquí contratada, cantando?’, en un momento que yo canté en una hora de aficionados que era esa hora, allí en el Restaurant El Parque.

 

-¿Y se quedó?

-Me quedé –gracias a Dios— y dije, ‘¿por qué no?’, y me quedé allí cantando.

 

-¿Y cuándo Floria Márquez hizo de su canción una profesión?

-De verdad que nunca me imaginé en ese momento que eso se iba a hacer una profesión. Yo lo que pensé es que me iba a ganar 800 bolívares que me caían muy bien, porque mi profesión era cosmetóloga y madre de familia.

 

-¿Por qué lo de show?

-Porque mi cuerpo comenzó a moverse mientras cantaba, mi cuerpo se mueve de una forma absolutamente espontánea y me di cuenta, a medida que iban transcurriendo los días, que al público eso le llamaba la atención y que era un don que Dios me ha dado de movimiento corporal y dije yo, ‘oye, por aquí son los tiros’, completo lo que esa voz perfecta y maravillosa no es, pero tiene otra parte que es la parte histriónica de mi cuerpo.

 

-¿Pero tú sientes que a la gente le gusta más el movimiento o la canción?

-Las dos cosas.

 

-Porque cuando usted canta -y se decía que en cada canción tienes un mensaje y tienes una época- tú sientes que estás regresando a ese momento de tu comienzo. Ahora que estamos en el siglo XXI, ¿Floria Márquez, de dónde vienes?

-Vengo de una familia donde el abuelo era de Ámsterdam, mi abuela era de Curazao, mi madre nació aquí en Caracas, mi padre era de Falcón, Coro, paisano. No lo conocí porque se murió cuando yo tenía 11 meses de nacida, pero vengo de una familia muy linda, con una madre muy entregada, una madre que hizo lo imposible por llevar a cuatro hijos, como decía ella. Con una aguja y un hilo levantó a una familia de cuatro muchachos.

 

-¿Qué más admiraste de tu mamá y cómo marcó ella tu futuro?

-Mira, mi mamá era una mujer con un carácter muy lindo, una mujer con un carácter siempre así, tranquila, sosegada, nunca quejosa, siempre con una sonrisa en los labios. Y lo que recuerdo es su dulzura, porque mi madre fue una mujer sumamente dulce y muy querida. Muy trabajadora.

 

-¿Y tu padre?

-No lo conocía, tenía 11 meses de nacida yo cuando él se murió.

 

-Pero tu madre ha debido hablarte de tu padre.

-Esa parte prefiero no tocarla porque hay cuestiones familiares que no se tocan.

 

-Muy bueno. ¿Cuánto tiempo tienes tú cantando?

-Exactamente 30 años y soy hermana de un cantante muy famoso en Venezuela y muchísima gente aún no sabe que yo soy hermana de él, porque la situación mía como cantante apareció de una forma circunstancial. Mi hermano es Rudy Márquez, a quien admiro y respeto, profundamente.

 

-Excelente cantante.

-Excelente cantante, pero cuando yo lo llamé para decirle, ‘epa Rodolfo, -él se llama Rodolfo- quiero que vengas a oír cantar’, y me dijo, ‘¿y de cuándo acá tú cantas?’. Bueno, la vida me tenía dispuesto este camino y además de ser madre durante todo el tiempo que he sido madre, ahora soy cantante.

 

-Dices que tienes dos hijas.

-Dos hijas hembras.

 

-Ambas profesionales.

-Ambas profesionales. Ambas maravillosas mujeres, casadas con dos hombres extraordinarios.

 

-Que no cantan todavía.

-Bueno, yo empecé a cantar después de los 40 años, ellas sacaron la cuenta.

 

-¿Tú en qué parte naciste, de Caracas?

-En el propio Caracas, en la Policlínica Caracas, que hoy es la Policlínica Aguerrevere, ahí cerquita de la Luis Razetti.

 

-¿Cómo fue tu infancia?

-Mi infancia la recuerdo de una forma tan linda porque fui una estudiante del Colegio San José de Tarbes, una querida compañera y querida por las hermanas del colegio. Recibí media beca porque mi mamá no tenía forma de pagarme el colegio y yo hablé con la propia hermana Eucaristía, recuerdo, para decirle que yo no podía seguir estudiando allí en el colegio y me dijo, ‘te vamos a dar media beca para que puedas continuar’.

 

-¿Cómo es esa ama de casa en este tiempo?

Bueno, en este tiempo hay que vérselas.

 

-¿Hay que cantar mucho para conseguir un producto?

-Bueno, el problema es que no estamos cantando mucho tampoco, porque desafortunadamente con la situación que estamos viviendo, Carlos, los espectáculos se están cayendo. Yo tenía un espectáculo maravilloso el día 7 en el Aula Magna con la Orquesta Sinfónica de Venezuela, con mi hermano Rudy Márquez y hubo que suspender y pasar para el 18 de junio, en el nombre de Dios que se pueda dar ese espectáculo. Pero hay una cantidad de eventos que se están suspendiendo porque es que anímicamente no estamos en el momento de la alegría. Yo quiero darle alegría a la gente, ¿qué es lo que yo hago cantando?, ser alegre. ¿Qué es lo que hago siendo ama de casa?, tratar por las formas que sean, ver cómo ahorro para poder comer lo que tenemos que comer y nosotros no somos sino dos personas. Pero yo soy una venezolana muy venezolana, que piensa en la familia completa. ¿Cuál es la familia venezolana que tenemos? Familias con 4 hijos, mínimo, que hay que alimentar. Entonces, ¿qué nos toca a nosotros? En el caso mío como cantante, a mí la parte social me interesa muchísimo, ¿cuál es mi parte social que yo hago?, voy a los ancianatos, le canto a las viejitas. A los viejitos no me gusta tanto, fíjate, las viejitas son más interesantes cantarles.

 

-En el momento en que tú vas, que terminas el día…

-Terminado un espectáculo, pienso otro trabajo bien hecho. Esa es mi mayor reflexión, otro trabajo bien hecho.

 

-¿Cuándo te levantas?

-Cuando me levanto, me levanto con la ilusión de que posiblemente no sé si fue mi último espectáculo o van a continuar, porque el último es el primero, es el más importante, es el que le des a esa gente que tuvo el sabor de recibir el espectáculo y yo el favor de recibir a ese público, ese es el primero y el último, siempre, para mí.

 

-¿Para ti, qué significan los aplausos?

-Bueno, es el alimento del artista, como dice una gran amiga mía.

 

-¿Tú eres católica?

-Sí.

 

-¿Crees en Dios?

-Creo en un ser supremo.

 

-¿Crees en los santos?

-Creo en los ángeles.

 

-¿No crees en santos?

-Creo en los ángeles.

 

-¿No crees en santos?

-Poco.

 

-¿Por qué?

-Nunca he sido creyente de santos, en cambio en los ángeles creo muchísimo.

 

-Entonces no eres católica, apostólica y romana.

-Te dije que era católica –si me oyen las monjas me van a matar. Me encanta reírme.

 

-Ya veo. ¿Crees en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica…?

-La comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable… Amen.

 

-¿Tú quieres una vida perdurable, tú crees en la eternidad?

-Yo quiero dejar huellas y si la huella es perdurable, qué maravilla. Esa huella como ser humano, como cantante. Yo quiero que cuando yo no esté, cuando deje de estar dentro de la gente, cuando deje de estar en este plano, dentro de la gente lo que recuerden de Floria Márquez es, oye, esa tipa era chévere. Así.

 

-¿Al margen de tu mejor canción o de lo que tú crees que ha sido la canción que más te satisfizo?

-Botaste la bola, botaste la bola… mira, de verdad, Carlos, es una pregunta bien difícil, porque si te digo de verdad, pienso que todas las presentaciones con las orquestas sinfónicas que he tenido el placer y el orgullo y el honor de presentarme, la única artista venezolana popular que se ha presentado en 45 oportunidades con orquestas sinfónicas profesionales del país, ha sido esta negrita que está aquí, la hija de Berta, Floria Márquez.

 

-¿Sí?

-Sí. 45 presentaciones, no es tontería y lo digo con muchísimo orgullo, de verdad es una gran satisfacción. Y esas presentaciones tienen la grandiosidad de la orquesta sinfónica.

 

-¿Y no cantaste con Billo?

-No llegué a cantar con Billo, no lo conocí.

 

-¿No? ¿No oíste sus canciones?

-Pero por supuesto, y las bailé, mi amor, porque déjame decirte que bailadora, yo. A mí me encanta.

 

-¿Nunca te caíste bailando?

-Una vez se me cayó lo que llamaban el armador.

 

-Ah, caramba, ¿y entonces y qué pasó ahí?

-En plena fiesta, era una muchacha muy joven y tuve la capacidad de saltar del armador al otro lado, y bueno, lo dejé ahí.

 

-¿Qué piensa de la política?

-Déjame decirte que jamás en mi vida pensé que me ocupara de la política, éramos una época terminada en Venezuela donde las muchachas de su casa, donde las señoras de su hogar no se metían en nada de lo que era la política. Hoy por hoy pienso que todos los venezolanos, todos los seres del mundo tienen que saber de política. No saber, porque indudablemente, pero para eso están los politólogos y todos esos, pero tenemos que estar enterados de lo que está pasando, de lo que está sucediendo, no solamente en nuestro país, en el mundo entero, porque tenemos un conflicto terrible. Pero este es nuestro país y en este es que nosotros nos apoyamos, y en este es que nosotros tenemos que luchar.

 

-¿Tú crees en que podamos con tu mensaje, con los mensajes de todos los venezolanos, llegar al reencuentro y a un país más en armonía, a un país con menos conflicto social, con menos conflicto político? ¿Cuál sería tu mensaje al final?

-Es mi mayor deseo que dejaran los conflictos, pero mi mayor deseo es que los señores que están gobernando nuestro país, tuvieran la capacidad de pensar en su familia, en nuestro país, en lo que han hecho que suceda, porque eso es lo que yo pienso, han hecho que sucedan cosas terribles en nuestro país. No nos imaginamos nunca y de verdad, deberían de tener un poco de conciencia, si la tienen. Que Dios los ilumine.

 

-¿Tú qué crees, la tienen o no la tienen?

-No la tienen.

 

-¿Qué te indigna?

-Esta injusticia.

 

-¿Duermes tranquila?

-No, no estoy durmiendo tranquila.

 

-¿Por qué?

-Estoy muy dolorida, estoy muy desolada, esa es la palabra, no estoy feliz. En este momento Floria Márquez, esa mujer de sonrisa amplia y de corazón grande, está triste.

 

-Dios está en todas partes.

-Todos los dioses, cada uno en el que crea, está en todas partes.

 

-¿El diablo dónde está?

-En todas partes también.

 

-¿Aquí tenemos un diablo?

Yo sí lo tengo en la mente todo el tiempo, igualito a uno que tumbaron por ahí, porque era impresionante el parecido.