Opinión

007 contra Goldfinger

31 agosto, 2018 | 12:00 am

La revista estadounidense Vanity Fair y ABC de España coinciden en que la mejor de las hasta ahora 24 películas de James Bond es “007 contra Goldfinger”. En palabras de ambos medios es un hito insuperado que inoculó el amor por los gadgets, nos mostró como un sombrero hongo puede ser un arma mortal, a una mujer asesinada teñida de oro y un ultrapariodiado rayo amenazador de la masculinidad del superagente junto a la canción de Shirley Bassey, tan inmortal que aguanta hasta versionada por nuestra recordada Karina.

Un poderoso delincuente, Auric Goldfinger, planea asaltar Fort Knox donde se encuentra depositada la mayor reserva de oro del planeta lo que de lograrlo dislocaría la economía mundial. El M16 entra en escena y ordena a Bond impedirlo. Antes de viajar a Miami —donde presumiblemente se encontraba Goldfinger— Bond cena y recibe las últimas instrucciones del Chancellor of the Exchequer británico —el equivalente a nuestro presidente del BCV— quien tras invitarlo a catar un wisky le advierte que hay que prestar especial atención a tres grandes centros financieros del mundo: Ámsterdam, Hong Kong y Caracas. La mención no fue azar; con una economía en ascenso y un bolívar verdaderamente fuerte, la capital venezolana figuraba entre las grandes del mundo.

La película se estrenó el 17 de septiembre de 1964 cuando en Venezuela gobernaba Raúl Leoni, tras recibir ese año la presidencia de manos de Rómulo Betancourt en cuya gestión se formuló el I plan de la nación, inició la reforma agraria, fundó la Corporación Venezolana de Guayana, la Corporación Venezolana del Petróleo y se constituyó la Organización de Países Exportadores de Petróleo. Betancourt dejó una notable obra entre la que destacamos las más de 3.000 escuelas primarias y 200 liceos inaugurados, el rescate de la industria petrolera y la reactivación económica a pesar de que el precio promedio del barril de petróleo fue de 1 dólar con 51 centavos —sí léase bien US $ 1,51—. No había control cambiario y el dólar se tasaba a 4 bolívares con 30 centavos lo que siguió siendo así durante todo el mandato de Leoni y el de Caldera, no obstante que el precio promedio del barril de petróleo bajó a US $ 1,27. El 4,30 bolívares por dólar se mantuvo en el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez si bien el petróleo trepó hasta US $ 14.54.

Para la semana pasada, según el Ministerio del Poder Popular de Petróleo y Minería, el precio del barril de petróleo venezolano subió levemente y se ubicó en US $ 65,99. Mientras tanto en la última subasta Dicom el dólar se transó a 60,25 bolívares soberanos, es decir 6 millones 250 mil de los todavía presentes bolívares fuertes que son 6 mil 25 millones de bolívares de los de Betancourt, Leoni, Caldera, el primer Pérez y de Goldfinger. Y que conste que hemos calculado a la tasa oficial del pasado viernes 25 de Agosto, cerrando los ojos a esos “bichos perversos” los marcadores que reflejan la cotización del dólar y que cualquiera que tenga una conexión a Internet sabe a como valorizan en detrimento de nuestra maltrecha moneda.

Como marchan las cosas, creo que en una nueva versión de Goldfinger, Bond no tendrá que preocuparse por Caracas.